
Claramente llevo un tiempo sin publicar nada en Linkedin, ha sido un tiempo concentrada en proyectos laborales en la gran familia de Cantabria Labs, en proyectos personales que pronto verán la luz y algo muy importante que se nos olvida en muchas ocasiones en parar, descansar y estar con los tuyos. Eso supone que mi SSI en Linkedin haya disminuido 😊, pero por muchas buenas causas.
Este verano ha sido un gran verano, que como bien dice mi padre “He descansado”, “He desconectado” pero esa desconexión te sirve para volver con más fuerza.
Este verano he escuchado algunos podcasts interesantes que recomiendo, pero uno de ellos es el de @Jaime Rodríguez Santiago KAIZEN. En uno de sus episodios el #137 habla de éxito. Me gustó mucho la reflexión de Jaime, porque habla de que el éxito es la medida en que conseguimos algo que nos hemos propuesto, es una definición que podemos moldearla. y .viene influenciado por nuestro entorno. Por ello coincido con Jaime es que es importante cuestionar de dónde viene nuestra definición de éxito y saber por qué perseguimos estos sueños.
Es cierto que para entender el #éxito es importante conocernos a nosotros mismos, conocer que nos motiva a tener anhelos, que nos impide cambiar, una reflexión profunda que requiere ir más allá.
Pero hablar de éxito es algo abrumador, y creo que no se puede hablar de éxito sin hablar de fracasos, porque el éxito en ocasiones se construye de los aprendizajes de grandes fracasos, pero me hago dos preguntas:
Yo diría que hay gente que está más preparada para el #fracaso, aquellos que lo han sufrido, pero en general en nuestra cultura, no estamos preparados. En general estudios realizados en Estados Unidos demuestran que la gente que ha sufrido fracasos tiene más flexibilidad para aprender, generar cambios e innovar. Por que cómo indica el gran Peter Drucket “Cada éxito crea oportunidades. Lo mismo ocurre con cada fracaso”.
Desde mi humilde opinión, todos los fracasos que he tenido en la vida me han ayudado a abrir mi mente, pensar de otra manera, ir más allá, explorar nuevas ideas y posibilidades, aprender, trazar nuevas rutas siempre teniendo un Plan B, el maravilloso Plan B que siempre hay que tener si las cosas no salen cómo uno espera.
Así que, con esta reflexión, vuelta al cole, pensando en que el éxito no sólo es dinero, un cargo en una tarjeta, el éxito se puede medir de muchas maneras, pero quizás en hacer aquello que te gusta, pasar tiempo de calidad con los tuyos, en disfrutar y cada día aprender algo de cada situación y persona que tienes delante.
#exito #fracaso